viernes, 16 de septiembre de 2011

El asediado

Te asedia la noche abrupta, tu cuerpo
te asedian los barcos griegos
la gente y los ronquidos
en la madrugada
en tus huesos y en tu ropa sucia te asedia
el último poema
no el que escribiste sino el que nunca escribiras

No es la noche tenebrosa
de dardos y fuego
te asedia el sueño que nunca llega
los relojes y la memoria perdida
te asedia sancho
de rombos y cuadrados rojos
imperceptible noche de pescado
y arena

Te asedia Ulises, la lejana Itaca
tu pantalon y tu sonrisa de calavera
en la madrugada de pega-loka
y tú solo
y tú solo
y tú solo

2 comentarios:

Wendy Rufino dijo...

Nehomat, este al igual que otros tantos textos dormidos a tu voluntad, es un bello poema.

Asediado de la noche,
de mis voces multiplicadas y confusas, solo, desalojado del sol,
repartido por la arena, tu cuerpo de memorias perdidas.

Wendy Rufino dijo...

Te amo mucho, más cada día.