viernes, 29 de julio de 2011

Juan el Apóstol

La noche extiende sus lentos muros
ajena es la memoria y el tiempo perdido
que ha sido o no es de nadie

Negros son los días lunes con sus soles claros
en los que tu viajabas junto al maestro
las tardes olvidadas y el lejano genesis
al borde del desierto
amados como un pedazo de pan
en las manos de un hombre hambriento

Amargo es el despertar
el espacio vació y la voz en la madrugada
del que se ahoga en la ballena
La noche es ajena
tal vez no es de nadie
Gaspar ausculta su cama
en el día de los reyes magos

El mundo no existe esta noche
Dios lo ha imaginado para ti
Y antes de dormir oyes un eco blanco
que atraviesa raudo el mar de Galilea...

desde la oscuridad y su espesa barba clara
Juan el apóstol escribe su último libro


1 comentario:

Wendy Rufino dijo...

Juan vuelve sobre el subsuelo de los vivos y suspira apagando las luces...el lejano génesis.

Me gusta la forma en que tus poemas han comenzado a hablar. Tiene tantas partes desequilibrantes y bellas.
A menudo la primera parte de tu poema viene conmigo antes de mudar al sueño:

"La noche extiende sus lentos muros
ajena es la memoria y el tiempo perdido
que ha sido o no es de nadie"