jueves, 24 de marzo de 2011

Tarde

María contempla a José
que besa al niño en la frente
maternal alondra frágil de la infancia
qué importa la tarde oscura?
el aciago destierro
el pescado mágico. Heródes?

el impuloso fragor de la batalla perdida?
el tiempo y la memoria en Jerusalén?
Oscuros corceles
persiguen a la noche más abrupta
el pasado y el futuro vencen al sueño

Pero María contempla a José
como quien contempla un viento
una promesa un cielo
y se va quedando dormida

Pertinax vence a los bárbaros
en futuras tardes semejantes a esta
el Dios de la tarde
asiente y sonríe


1 comentario:

Wendy Rufino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.